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lunes, 10 de agosto de 2020

Válvulas de expansión electrónicas

Válvulas de expansión electrónicas EEV
Las válvulas de expansión electrónicas son las únicas que permiten el funcionamiento ideal del evaporador, manteniéndolo lleno de líquido y gas refrigerante, y permitiendo que sólo salga el gas sobrecalentado para no dañar el compresor.

Las válvulas de expansión electrónicas, además de la máxima utilización del evaporador, ofrecen una serie de ventajas con respecto a las válvulas de expansión termostáticas:

  • Son ideales para trabajar en aquellos casos en que las cargas sufren grandes variaciones.
  • Donde las presiones de condensación sufren grandes cambios.
  • Ahorran energía.
Esta nueva válvula de expansión electrónica está accionada por un motor paso a paso y controlada por un microprocesador. El motor paso a paso le permite una notable precisión en la regulación con 480 pasos en una carrera de 15 mm.
El nuevo software de regulación implementado por Carel permite que el equipo de refrigeración ó aire acondicionado trabaje en condiciones óptimas aún con presiones de trabajo variables.
Estas válvulas son ideales para la alimentación de evaporadores de equipos tales como: chillers, equipos acondicionadores con bomba de calor, equipos para cámaras frigoríficas, etc.
La misma válvula y control pueden operar en equipos de refrigeración a bajas temperaturas y son compatibles con todos los refrigerantes R22, R134, R404, R407, Amoníaco, CO2, etc.

FLUJO BIDIRECCIONAL


La entrada del refrigerante puede ser en ambos sentidos.
El movimiento axial del PIN, da una perfecta linealidad en el flujo refrigerante y la entrada del mismo puede ser en ambos lados, lo que la hace ideal para equipos con bomba de calor.
En un chiller se puede usar esta válvula, junto con el control del chiller, ya sea Microchiller o pCO y mediante una salida digital de cualquiera de estos dos controles habilitar la válvula de expansión electrónica. Es decir, le avisa cuando el compresor está en marcha o no.



CAPACIDADES: Capacidades hasta 2000 Kwatts

SISTEMA DE EXPANSIÓN ELECTRÓNICA
Un sistema de expansión electrónica es un conjunto de elementos que tiene la función de alimentar el evaporador con refrigerante líquido y mantener un recalentamiento fijo.

Para conseguirlo un sistema electrónico mide los parámetros de recalentamiento, Sonda de presión de evaporación “S2” y temperatura de salida del evaporador “S1”, manda abrir o cerrar la válvula de expansión electrónica de forma proporcional a las necesidades.

El sistema está formado por los siguientes elementos principales:

-Controlador AKO-145601
-Sonda de presión “S2” AKO-15571
-Sonda de temperatura “S1” AKO-15606
-Válvula de expansión electrónica.

La función que realizan es la misma que una válvula de expansión termostática, en lugar de un bulbo para captar la temperatura se utiliza una sonda y en lugar de una toma de presión se utiliza un transductor de presión electrónico.
La expansión se realiza con una inyección de refrigerante mediante la inyección de refrigerante por pulsos ó de forma continua con una apertura de la válvula proporcional.

Respecto a las válvulas de expansión termostáticas tienen las siguientes ventajas:
  • Se aprovecha mejor la capacidad del evaporador, en términos de eficiencia energética
  • Tienen la posibilidad de fijar con precisión el Delta T (el diferencial de temperatura de evaporación respecto al ambiente) a un valor determinado de trabajo

Así, por ejemplo, para cámaras de determinados productos hortofrutícolas, donde se requiere una alta humedad relativa para evitar que el producto pierda humedad, peso, propiedades, la única forma de conseguirlo, independientemente del uso de humidificadores externos, es el empleo de estas válvulas de expansión electrónicas, donde, fijando un DT mínimo en torno a los 5ºC podremos tener humedad es relativas en torno al 85-90% cuando el grupo frigorífico esté en funcionamiento.

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ENTRADAS RELACIONADAS
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FUENTES:

http://www.supercontrols.com.ar/productos/controles-para-refrigeracion/valvulas-de-expansion-electronica-eev/

https://frigoristas.wordpress.com/valvula-electronica/
 

viernes, 22 de febrero de 2019

Rectificado de motores automotrices

Transcripción de un artículo de https://www.mecanicoautomotriz.org/ en la cual se describe breve y concisamente las tareas mínimas a ejecutar en el rectificado de un motor automotriz.

Rectificado de motores
Las piezas que forman el conjunto de un motor están sometidas a desgastes y deformaciones. Esto es debido al rozamiento entre piezas y al calor que tienen que soportar. Para corregir estos desgastes y deformaciones se utiliza la técnica del rectificado que consiste en el mecanizado de las piezas, hasta igualar las superficies de contacto y darles un acabado que disminuya el rozamiento y favorezca la lubricación de los órganos en movimiento.

Se realiza el rectificado en piezas como: los cilindros del bloque motor, cigüeñales, arboles de levas, asientos de válvulas, etc.

También se rectifican las piezas de ajuste que requieren la planificación de su superficie como, por ejemplo, culatas, bloques de motor, etc.El rectificado es una técnica de mecanizado similar al realizado por fresadoras y tornos. Se sustituyen las cuchillas o fresas por muelas abrasivas, que consiguen un acabado superficial mas fino y una medida final mas exacta.
Para el rectificado de motores se utiliza una maquinaria especifica, diseñada para el trabajo en las distintas piezas del automóvil, como pueden ser las utilizadas para rectificar los cilindros del motor, o la rectificadora cilíndrica para cigüeñales, o la rectificadora utilizada para planificar culatas.
¿Cuando rectificar un motor?
La operación de rectificado se realiza en talleres especializados dedicados a este fin. El mecánico decidirá si merece la pena hacer esta reparación o bien se decide por el recambio de la pieza por otra en perfecto estado.
La decisión de rectificar una pieza depende de los siguientes factores:
Se consultara que el fabricante del vehículo permite el rectificado de la pieza en cuestión. Si el fabricante lo permite, tenemos que ver hasta que punto podemos hacerlo y si estamos dentro de tolerancias. Si vemos que es factible el rectificado pasaremos al siguiente paso.
Tenemos que saber el precio que nos supone el rectificado, si es superior al de una pieza de recambio nueva, no se recomienda la operación de rectificado.
El rectificado es recomendable en piezas donde el coste del recambio es elevado, como por ejemplo: culatas, cigüeñales, bloque motor. También se recomienda en vehículos pesados: camiones, maquinaria agrícola y de obra publicas, donde la vida útil del vehículo es muy superior a la del motor.

👉Rectificado de la culata
La culata se fabrica generalmente de fundición aleada con otros materiales, que añaden características de resistencia, rigidez y conductividad térmica. En otras ocasiones se usan aleaciones de aluminio. La culata es una pieza del motor que esta sometida a grandes temperaturas y elevadas presiones, que producen dilataciones importantes, seguidas de las correspondientes contracciones al enfriarse el motor, una vez parado. Como consecuencia de todo ello, pueden producirse deformaciones permanentes e incluso grietas, que provocan una avería en el motor.
La culata es una pieza importante y de precio elevado, por lo tanto se procederá a su rectificado si el fabricante lo permite.



La verificación de planitud de la superficie de apoyo con el bloque se realiza con la ayuda de una regla y un juego de "galgas de espesores" calibradas. Posicionada la regla se comprobará con la galga calibrada que el
mayor alabeo es inferior a 0,05 mm. Si se encuentran deformaciones o alabeos, deberá procederse a la rectificación del plano, cuidando de quitar la menor cantidad posible de material, ya que con el rectificado
disminuye el volumen de las cámaras de combustión y, en consecuencia, aumenta la relación de compresión.



👉Diferencias entre los motores Diesel y gasolina:
En los motores de gasolina los fabricantes no suelen suministrar espesores distintos de junta de culata, por lo que en un rectificado del plano de la culata no se contempla montar juntas de culata de mayor espesor, para compensar el material de la culata rectificado. Cuando se rectifica la culata hay que tener en cuenta dos cosas: primero que aumenta la relación de compresión del motor y la otra cosa a tener en cuenta es la posibilidad de que las válvulas toquen en los pistones, para evitar esto,se rebajara en los asientos de las válvulas la misma medida que se haya rebajado en la culata. Tras esto, se deberá ajustar el juego de taqués.
En los motores Diesel: los fabricante suelen suministrar distintos espesores de junta de culata, una,dos, o tres muescas. El espesor de la junta está en función de la altura de los pistones respecto al plano del bloque, cota "x". Hay disponibles tres espesores diferentes en función del valor saliente de los pistones con relación al bloque motor. Estos espesores son identificables por muescas sobre una lengüeta situada cerca del exterior de la junta de culata (por ejemplo en el Renault Megane 1.9 D, TD: debajo del inyector del cilindro nº 1).
En motores Diesel cuando se rectifica la culata, se planifica a la medida mínima posible. El rectificador ajustará las precámaras y los asientos de las válvulas. Se rebajara a los asientos de las precamaras y a los asientos de las válvulas la misma medida que se halla rebajado para el plano de la culata, evitando así, que las válvulas puedan tocar con los pistones y dejando por encima del plano de culata ± 0,03 mm las precámaras. Si se rebajan los asientos será necesario el reglaje de taqués.



👉Rectificado del bloque motor
Las operaciones de rectificado en el bloque motor se realizan en los cilindros y en la planitud de la cara del bloque que se une a la culata. Los bloques que permiten el rectificado son los bloques integrales, y la principal causa de la rectificación es el desgaste producido por el rozamiento de los segmentos sobre la pared del cilindro. Este rozamiento produce una conicidad en el interior del cilindro y un ovalamiento del diámetro interior. Cuando la conicidad o el ovalamiento del cilindro por desgaste supere los 0,15 mm (o la medida que indique el fabricante), es recomendable rectificar los cilindros del motor.
Otra causa de rectificado o pulido del interior del cilindro es el gripaje del pistón con el cilindro, puesto que la pared del cilindro se puede dañar y en tal caso sería necesario rectificar.



En el proceso de rectificado del bloque motor hay que tener en cuenta:
Medir el desgaste, conicidad y ovalamiento del bloque con un alexómetro.
Verificar que el fabricante permite el rectificado y que ofrece las medidas y piezas de una posible rectificación.

El fabricante puede admitir hasta cuatro rectificaciones a 0,2 mm cada rectificado así como juegos de pistones y segmentos mayorados a las nuevas medidas de rectificación. Generalmente los fabricantes disponen de pistones mayorados en 0,1, 0,2, 0,4, y 0,8 mm, con respecto al diámetro original o estándar. En la siguiente tabla se puede verse un ejemplo de correspondencia entre pistones y cilindros.



Como puede observarse, la medida nominal o estándar del cilindro es 75 mm en este caso, a la que corresponde un pistón de 74,95 mm, existiendo un juego de montaje entre ambos de 0,05 mm. A partir de un rectificado superior a 0,8 mm no hay existencia de pistones. Esto es lógico, pues el aumento de la cilindrada que conlleva una sobremedida mayor a 0,8 mm provocaría un adelgazamiento intolerable de la paredes del cilindro que no podría soportar las explosiones del motor en su funcionamiento, ademas hay que tener en cuenta que estamos aumentando la cilindrada y por la tanto la relación de compresión del motor, por lo que podemos tener el problema del autoencendido (picado de bielas).
Se comprende que la operación de rectificado debe realizarse en todos los cilindros a la misma sobremedida,cualquiera que sea su desgaste, manteniendose así idéntica cilindrada en todos y, en consecuencia, igual potencia. En caso contrario, los desequilibrios de potencia entre los diferentes cilindros darían lugar a irregularidades en el giro del motor y desequilibrios peligrosos, que podrían producir la rotura de algún componente.
Cuando la operación de rectificado consiste en eliminar una capa de material muy fina por tener poco desgaste el cilindro, basta con efectuar una operación de esmerilado. Esta operación se realiza con una maquina que tiene un eje giratorio provisto de una cabeza con tiras de material abrasivo que se introduce en el cilindro perfectamente centrado con él. Durante la operación de esmerilado, la cabeza gira al mismo tiempo que se mueve de arriba a abajo. El material abrasivo, extensible a voluntad para adaptarse al diámetro del cilindro, produce el arrancamiento de material en una acción de esmerilado. Posteriormente es sustituida la cabeza por otra de grano mucho mas fino para pulir la superficie esmerilada.
Cuando el material a eliminar supera un espesor de 0,15 mm del diámetro, se procede a la operación de rectificado, la cual se realiza en maquinas similares a la descrita, en las que el material abrasivo del cabezal es sustituido por unas cuchillas. Normalmente en el rectificado se deja 0,04 mm de material, para poder después hacer la operación de esmerilado y así dar un acabado fino a las paredes del cilindro.



Cuando el desgaste de un cilindro es tal que no existe posibilidad de rectificado, deberá procederse al encamisado, que consiste en montar nuevas camisas en el cilindro. Con ello se vuelve al motor a su cilindrada original. Las nuevas camisas son montada en el cilindro en prensas especiales, con anterioridad debe rectificarse el cilindro hasta un diámetro de 0,05 mm menor que el exterior de la nueva camisa, con el fin de que esta entre con interferencia en el cilindro y quede allí aprisionada. Después de realizado el encamisado es necesario un rectificado o esmerilado de los cilindros hasta la medida adecuada. Con ello se consigue eliminar las posibles deformaciones que se hayan producido en la operación de montaje.
No se rectificaran los motores equipados con camisas húmedas. En este caso cuando el desgaste sobrepasa las tolerancias preconizadas por el fabricante, se procede a la sustitución de los conjuntos camisa-pistón. En el montaje de estas camisas se tendrá en cuenta que deben sobresalir del plano del bloque una cierta medida, para que la culata ejerza una determinada presión sobre ellas, que asegure la estanqueidad del conjunto en el bloque.

👉Rectificado del cigüeñal
Con el paso del tiempo y los km. el cigüeñal a fuerza de girar sobre sus cojinetes de apoyo, así como en las bielas, se produce un desgaste, que cuando es excesivo obliga a cambiar los cojinetes. Algunas veces se deforman los apoyos del cigüeñal o las muñequillas y, en este caso, se procede a su rectificado y a la colocación de nuevos cojinetes de diámetros minorados.


Se deberá rebajar (rectificar) lo menos posible para que la superficie de apoyo del cojinete no disminuya demasiado, pues a medida que se reduce, aumenta la presión unitaria y, por ello, no debe sobrepasarse una disminución de 1 mm al rectificar. También los cigüeñales se deforman longitudinalmente debido a los esfuerzos de torsión que experimentan. Por todo ello es necesaria una comparación las muñequillas y apoyos, así como un equilibrado del mismo.
El cigüeñal no debe presentar grietas ni hendiduras de ninguna clase. En caso contrario deberá cambiarse por otro nuevo. Una vez hecha esta verificación se procederá a comprobar el desgaste de las muñequillas de biela y apoyos del cigüeñal, para lo cual, deberá disponerse de las medidas st (estándar) de ellos dadas por el fabricante. Este desgaste se comprobará con un micrómetro (figura inferior), efectuando varias medidas en cada muñequilla y en cada apoyo.



Para proceder al rectificado deberá tenerse en cuenta la menor de las lecturas obtenidas y rectificar todas la muñequillas a esa misma medida, pues si no, el cigüeñal gira desequilibrado. Con los apoyos del cigüeñal deberá seguirse idéntico procedimiento aunque pueden rectificarse a distinta minoración que las muñequillas.
En la figura inferior se ve una tabla donde se ven las medidas st (estándar) de un modelo y submedidas correspondientes a los distintos rectificados que pueden efectuarse.
 

Siempre que se observe un desgaste mayor de 0,05 mm deberá procederse a la rectificación. Por ejemplo, se se observase una medida de 47, 6 en una muñequilla y 59,3 en un apoyo, deberán rectificarse todas las muñequillas de biela a submedida de 0,5 mm y los apoyos a 0,75 mm, como puede comprobarse en la tabla.
La tolerancia máxima admitida después de un rectificado es de 0,005 mm.
En relación con el rectificado efectuado, se montaran los cojinetes correspondientes a la submedida.
La operación de rectificado se realiza en maquinas especiales, donde se monta el cigüeñal bien centrado y se procede al rectificado con muelas abrasivas y después a un pulimentado.



Después del rectificado deberá pasarse el control de alineación de los apoyos y muñequillas, para lo cual se colocara el cigüeñal sujeto por los extremos entre puntas y se utilizara un reloj comparador (figura inferior).
La máxima tolerancia admisible es de 0,02 mm. Una vez efectuada esta comprobación deberá controlarse el equilibrado del cigüeñal con el volante de inercia montado en él. Esta operación se realiza en una maquina (balanceadora) y se consigue el equilibrio quitando material donde corresponda, por mediación de vaciados en los contrapesos, o aplicando una pasta especial llamada mastic para sumar peso, también en los propios contrapesos.


Para equilibrar (balancear) un cigüeñal, se registran dos medidas de radio y tres de distancia. Estas mediciones son fáciles de hacer, pero son muy importantes. Se gira el cigüeñal y una pantalla digital indica cual es la corrección de peso que hay que hacer y exactamente en que lugar.
Con el taladro se hace la corrección de peso en la misma balanceadora y se revisa la precisión sin pérdida de tiempo.


👉Rectificado de válvulas y asientos de válvula
Los desgastes entre el vástago de la válvula y su guía, así como las posibles deformaciones del vástago, se comprueban por medio de un reloj comparador, cuyo palpador se pone en contacto con la periferia de la cabeza de la válvula, estando la válvula montada en su alojamiento, tal como se muestra en la figura inferior.
En estas condiciones, se hace girar la válvula sobre su eje, observando si existen desviaciones de la aguja del comparador, en cuyo caso el vástago o cabeza de válvula están deformados y es preciso sustituirla.

La holgura entre el vástago y su guía se comprueba moviendo la válvula lateralmente (figura inferior), para alejarla y acercarla del palpador del comparador. La diferencia de las lecturas obtenidas en ambas posiciones determina el huelgo existente, que en ningún caso debe de sobrepasar los 0,15 mm. Si el huelgo es excesivo, se sustituirá la guía volviendo a realizar la verificación. La tolerancia de montaje entre guía y válvula es de 0,02 a 0,06 mm. En caso de sobrepasarla con la nueva guía, se sustituirá también la válvula.
 

En la válvula puede comprobarse el desgaste del vástago por medio de un micrómetro como se ve en la figura inferior.


La operación de rectificado de los asientos de válvula se efectúa utilizando fresas o muelas abrasivas adecuadas, cuyo ángulo de inclinación coincida con el asiento (generalmente de 45º), y consiste en quitar material del asiento hasta dejarlo completamente liso, de modo que la válvula acople correctamente con el.
Para realizar esta operación se inserta en guía de la válvula una varilla sobre la cual ha de girar la muela. El centrado de la varilla ha de efectuarse con sumo cuidado, pues de ello depende que el rectificado se realice correctamente. La muela se monta en un soporte adecuado, roscada a el, al cual, se transmite movimiento a mano o mediante una maquina eléctrica. El rectificado se realiza haciendo girar la muela siempre a derechas y aplicando ésta sobre el asiento con una pequeña presión.
Finalizada la operación de rectificado, la anchura del asiento queda aumentada y es necesaria reducirla hasta un valor conveniente (generalmente de 1,2 a 2 mm), para lo cual se utilizan fresas de 45 º, 20º y 75º respectivamente. Con la primera de ellas (45º) se quita material de la zona de asiento de la válvula, mientras que con la segunda se hace lo mismo en el cono de entrada y por ultimo con la fresa de 75º se quita material en el cono de salida. Estas fresas se montan sobre los asientos en forma idéntica a las muelas de rectificado y con ellas se consigue, además, dejar el asiento a la altura adecuada, para el mejor acoplamiento de la válvula.




Por cuanto se refiere al rectificado de la válvula, se realiza en una rectificadora universal, en la que el giro simultáneo de la válvula y la muela producen el rectificado.
Durante el trabajo de rectificado deberá quitarse la menor cantidad de material con el fin de no debilitar en exceso la cabeza de la válvula. Es admisible un rectificado de hasta 0,5 mm. Si la cantidad de material a quitar es mayor, debe sustituirse la válvula, aunque actualmente la mayor parte de los fabricantes aconsejan la sustitución imperativamente en caso de defecto de la válvula, estando prohibido el rectificado de la misma.
Finalizada la operación de rectificado de válvulas y asientos, es necesario el esmerilado con el fin de conseguir un mejor acoplamiento entre válvulas y sus asientos, mejorando la estanqueidad en el cierre. Esta operación consiste en frotar alternativamente la cabeza de la válvula contra su asiento, interponiendo entre ambas una pasta de esmeril de grano sumamente fino. En la figura inferior se muestra este proceso, que se realiza con ayuda de una ventosa con mango, fijada en la cabeza de la válvula, a la que se imprime un movimiento alternativo de rotación acompañado de levantamientos sistemáticos de la válvula.



https://elmaquinante.blogspot.com/p/blog-page_52.html

FUENTE:

https://www.mecanicoautomotriz.org/





 

martes, 2 de octubre de 2018

Válvula solenoide

Válvula solenoide

Una válvula solenoide es un instrumento que es eléctricamente operado para controlar el flujo de líquidos o gases en configuración completamente abierta o cerrada.

La válvula solenoide es el componente que se utiliza más a menudo para controlar el flujo de refrigerante. Esta válvula posee una bobina magnética que, cuando tiene corriente, levanta el émbolo de su interior. Estas válvulas pueden ser del tipo normalmente abierto o normalmente cerrado. La  primera no abre hasta que recibe corriente, y la de tipo normalmente abierto se halla siempre así, y no cierra hasta que llega corriente a la misma.


Las válvulas solenoide son del tipo de acción instantánea que abren o cierran muy rápidamente bajo la acción de la corriente eléctrica que se aplica a la bobina. Este tipo de válvula puede emplearse para controlar corrientes de líquido o de vapor. La acción brusca de este tipo de válvula puede causar golpes de martilleo cuando se instala en la línea de líquido, por lo que se debe tener cuidado en su localización. El martilleo del líquido ocurre cuando el refrigerante liquido en movimiento se cierra bruscamente por la acción de la válvula solenoide, dando lugar a que el líquido se detenga de forma precipitada.
La válvula solenoide es la responsable del cierre o apertura del flujo de fluido. Este tipo de válvula lleva siempre grabada una flecha para indicar la dirección del flujo de refrigerante.

Aparte de colocar la válvula solenoide en la dirección correcta, debe considerarse la posición en que se instala la misma. La mayoría de estas válvulas tiene un pesado émbolo que se alza para abrir la válvula. Cuando no está magnetizado el émbolo, el peso del mismo cierra la válvula en su asiento. Si la válvula se instala con la parte superior de lado o hacia abajo, la válvula permanecerá en la posición magnetizada, cuando realmente no lo está.

La válvula solenoide debe fijarse en la línea de refrigerante a fin de que no se produzcan fugas de refrigerante. Puede fijarse por medio de racores de conexión, de pletinas o bien con racores soldados. Muchas de estas válvulas requieren alguna atención de servicio de vez en cuando.

Existe también una válvula solenoide, conocida por válvula piloto o válvula de acción indirecta. Esta válvula emplea un asiento muy pequeño para desviar la presión del gas a alta presión que motiva el cambio de posición de la válvula mayor. Este tipo de válvula utiliza la diferencia de presión para causar un gran movimiento mientras la bobina magnética solenoide tiene que efectuar un alza pequeña del asiento.

Se utilizan cuando deben controlarse grandes tuberías de vapor o de líquido; pueden disponer de más de una sola entrada y salida. Algunas se conocen como válvulas de cuatro pasos y otras de tres pasos. Tienen funciones especiales. Si la bobina ha sido diseñada para llevar a cabo la función de interruptor en una válvula de capacidad, dicha bobina ha de ser de gran tamaño con una fuerte alimentación de corriente.

Parte mecánica de una válvula solenoide de acción directa


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 FUENTE:

M.J.D.

http://blogdelfrigorista.blogspot.com/




 

 

lunes, 9 de julio de 2018

TRABAJOS PREVIOS, DESMONTAJE Y MONTAJE DE UN TURBOCOMPRESOR

TRABAJOS PREVIOS, DESMONTAJE Y MONTAJE DE UN TURBOCOMPRESOR



DEFECTOS EN EL TURBO
La falta de presión de suministro del turbo se manifiesta con una perdida importante de potencia y un elevado consumo de combustible, si la perdida de presión se debe a una fuga de aire una vez comprimido este , en vehículos diesel vendrá acompañado de una humareda negra por el escape la cual es mas llamativa cuanta mas demanda de potencia se haga.
El gripado del turbo por mal uso o defecto dejará sin presión de suministro al colector, por lo que su rendimiento esperado será sensiblemente inferior a un motor de similar cilindrada pero atmosférico, debido a que el turbo presenta ahora una oposición ( al estar agarrotado) a la buena admisión del aire  del motor
El fallo de los retenes del elemento compresor, aparte de un consumo elevado de aceite se acompañan de presencia de humo color blanquecino en el escape con olor a aceite quemado, dicho humo proviene de un quemado inadecuado del aceite que entrará en la cámara de combustión. Mantener funcionando el motor en estas circunstancia puede ser hasta peligroso como siempre que entra en el cilindro aceite que se quema incontroladamente en el transcurso de la fase de explosión, pudiendo generar sobrepresiones en el interior del cilindro desastrosas para el motor.


El fallo de la válvula de descarga ( waste –gate) puede generar similares síntomas a la de un turbo que se agarrota , pero la perdida de potencia será ligeramente inferior, asemejándose a la de un motor atmosférico de similar cilindrada.

CONTROL DE LA PRESIÓN DE SUMINISTRO DEL TURBO
Será preciso comprobar la efectividad del turbo antes de proceder a su desmontaje y revisión, para ello intercalaremos un manómetro en la propia tubería que sirve para accionar el control de la presión de descarga ( Waste –Gate).



Deberemos examinar en los distintos regímenes y a distintas cargas la presión máxima que es capaz de mantener en el colector dicho compresor. Verificaremos la correcta instalación de tuberías y conexiones, de manera que no se vea afectado el elemento que gobierne el elemento de control ( waste-gate , o distribución variable) no obstruyendo la misma ni generando puntos de fuga de aire.
Una vez conectado el manómetro y caliente el motor se efectuará la prueba acelerando el motor y comprobando que el turbo es capaz de mantener la presión en el colector de admisión en el valor tarado por el fabricante, se debe comprobar a su vez posibles fugas de manguitos, bien por abrazaderas o por rajas en las uniones de los tramos de tuberías, que pudieran hacer perder presión de aire de suministro.
Se comprobará en caso de presión insuficiente o mal control de la misma, que la válvula de descarga o la propia geometría variable trabajan adecuadamente, comprobando su funcionamiento con posterioridad cuando el motor se haya enfriado. Dicha comprobación se realizará mediante el accionamiento manual de la distribución o el recorrido de la válvula de descarga ( Waste-gate) a mano, en su movimiento no debe presentar agarrotamiento o funcionamiento a saltos , debiendo moverse de forma suave y retornando automáticamente a la posición de reposo.



TRABAJOS EN EL TURBOCOMPRESOR
Los turbos son maquinas realmente simples, sin grandes complejidades ni gran número de piezas, pero su elevado régimen de giro, su trabajo en ambientes de suciedad ( en el escape) y los altos gradientes térmicos que maneja implican que sean realmente delicadas a la hora de manipularlos.


La limpieza del mismo, la comprobación de desgastes y holguras se hacen necesarios con el uso y siempre que se crea que presentan algún tipo de problema, no debemos confiar en un buen funcionamiento en cojinetes con excesiva o escasa holgura, las condiciones de uso suelen ser tan duras que varían mucho del momento en que lo comprobamos ( a temperatura ambiente) de las de uso real.

a) Preparación previa
En los trabajos sobre el tubo deberemos ser igual de cuidadosos que cuando se interviene en cualquier operación de motor que implique posibles entrada de suciedad a su interior.
La arena, piedras o tierra que suelen abundar en el vano motor y deberá ser desplazada previamente al trabajo en si , bien mediante agua u otro disolvente no agresivo o mediante el soplado de la misma, de forma que el desmontaje y apertura de las partes de los conductos de admisión y lubricación no implique un mayor riesgo de exponerse a entradas in-deseadas de materias extrañas.
Deberemos igualmente tener especial cuidado en taponar con trapos limpios ( que no se deshilachen) los orificios de recogida de aceite del cárter del turbo , así como las entradas de colectores a los cilindros.
Una vez extraído el turbosoplante , deberemos proceder a su limpieza exterior cuidando de que no se introduzcan detritus en su interior , se empleará un disolvente que elimine la grasa que pueda tener depositada. La limpieza de elementos de esta índole debe ser tan exquisita como se pueda conseguir , deberemos entender que el interior de estos elementos de tolerancias tan estrechas deben ser pulcramente tratado, de igual modo a como lo haríamos con una intervención quirúrgica. La sílice de la arena oficia de abrasivo en el interior de una maquina en movimiento y debemos procurar la limpieza en este campo, ya que el elevado giro de un turbosoplante multiplica el efecto de desgaste, frente a otra maquina rotativa cualquiera .
Una vez limpio procederemos a comprobar la holgura del rotor del turbo.

b) Verificación de tolerancia Axial
Se dispondrá de un comparador con base magnética y un palpador. Situaremos la base magnética en un punto fijo de referencia que sea sólido a la carcasa del turbosoplante, dispondremos el palpador de forma que tome contacto en el eje del tubo y quede libre para desplazarse en la misma dirección en que apunta el eje, sin que forme ningún ángulo con este .
Se empujará el eje en sentido axial de forma que la indicación del comparador nos de una lectura que sea representativa del la holgura real, es muy importante que el desplazamiento del palpaldor no forme ángulo con el eje , sino que se haga en su mismo sentido para que no de una lectura falseada.
Las tolerancia deben estar en las que estime el fabricante dependiendo estas del tamaño del turbo y el motor al que va destinado ( ciclo diesel u otto), para turbos de automoción de un tamaño relativamente pequeño es aceptable holguras entre 0.025mm y 0.10 mm, teniendo que procederse a reparar en caso de ser mayores o menores a las establecidas por el fabricante.
La posición del palpador en cuanto a centrado en el punto de contacto con el eje y su desplazamiento en línea con la dirección del eje es primordial para evitar errores.

c) Verificación de la tolerancia radial
Se dispondrá el comparador de forma que el palpador toque ahora el eje de giro preferiblemente en el centro del mismo (si no se ha desarmado el tubo puede usarse el canal de descarga de aceite al cárter), el palpador debe tocar en la parte mas elevadas de la sección circular del eje y deberá ( en caso de no disponer de espacio suficiente) de hacerse con un palpador acodado, de horma que el desplazamiento del palpador se recoja en sentido radial y el comparador vea igualmente este desplazamiento en la misma dirección , siendo el ángulo del palpador de 90º con el eje, de otra manera la media tomada sería errónea igualmente.
Se hará girar el eje con ambas manos, forzando a un desplazamiento radial del mismo, de forma que se muestre cuanta holgura dispone y se manifieste en el reloj del comparador.
Los valores deberán estar en los rangos que marque el fabricante considerándose aceptable entre 0.075mm y 0.18 mm, superadas estas tolerancia o las del fabricante propiamente dichas deberá sustituirse los cojinetes del eje del turbo.
Una vez realizadas estas comprobaciones comprobaremos el estado de desgaste de los elementos mas susceptible de ello ( los cojinetes), los cojinetes radiales sufren en el giro del compresor acrecentado su daño por una mala lubricación o falta de refrigeración en el momento de parada del motor.
En motores de automoción existe un trabajo extra que desgasta prematuramente los cojinetes radiales, sobretodos de aquellos turbos que se piensan para equipos fijos y se montan en motores de coche o camión, nos referimos al efecto giroscopio del eje girando que añade un esfuerzo extra en los cojinetes que se suma al propio del giro del rodete. Este esfuerzo que tiende a mantener la dirección del rodete por su giro sobre si mismo, fuerza a trabajar a los cojinetes cada vez que el motor cambia de dirección al seguir el trazado de una carretera con curvas frecuentes.
El cojinete axial se le hace trabajar mas en las afluencia de gases elevadas a bajas revoluciones del motor sobre todo en las fases de arranque , por la falta de engrase y aparecer el empuje que los gases quemados generan en el rodete del turbo por su entrada axial.
Por lo tanto deberemos tener especial cuidado de vigilar turbos que han sido destinados a automoción y eran inicialmente para equipos fijos en un posible desgaste prematuro, así como NUNCA destinar un turbo diseñado para un motor de gasoil en un motor Otto, las mayores temperatura de este ultimo requiere de materiales y holguras especificas que no se garantizan existan en los turbos de motores diesel, por trabajar los de motores diesel a temperaturas varios cientos de grados mas bajas que los de motores de ciclo OTTO..

DESARMADO DEL TURBOCOMPRESOR
Si se precisa de una limpieza de los rodetes por presencia de suciedad incrustada en los mismos y la sustitución de uno o todos los cojinetes, deberemos desarmar el compresor .
Debemos tener especial cuidado de no golpear las piezas ya que una deformación de los alabes arruinaría irremediablemente el buen equilibrado del conjunto, cualquier deformación del eje o un mal montaje acabaría igualmente con el equilibrado del mismo degradando en poco tiempo los cojinetes una vez armado el turbo de nuevo.

Los ejes de los turbos se fabrican en tres piezas:
  • Rodete de turbina
  • Rodete de compresor
  • Eje
El rodete de la turbina y el eje se suelda por fricción entre ellos y se realiza un equilibrado del conjunto mediante esmerilado, posteriormente el eje recibe la rueda del compresor ( que será desmontable) el cual se fija mediante una tuerca y se equilibra nuevamente todo el conjunto mediante rectificado. Por lo tanto se entiende que el esmero empleado en la fabricación no es gratuito y requiera de especiales cuidados en su desarmado para no arruinar todo este trabajo.
Es muy importante una buena disposición de las piezas en el almacenaje al ir desmontándolas que permita un correcto armado del mismo, así como un marcado de posiciones referenciadas entre si, de forma que al montarlas vuelvan a ocupar la misma posición que tenían antes del desarmado.


Se soltarán en primer lugar la carcasa del compresor pudiendo tener que ayudarnos una vez retirados lo tornillos con suaves golpes a la misma de manera que se desprenda de su asiento, se le propinará suaves golpes con una martillo de cabeza blanda y con especial cuidado.
A continuación se procederá de igual manera, sujetado el conjunto del cuerpo central, con la parte de la turbina.
Cualquier deformación de los alabes tanto del compresor como de la turbina no permiten ser reparados debiendo proceder a la sustitución completa del rotor..
Se procederá a la limpieza de las carcasas en su interior, eliminando todos los restos que los gases hayan dejado y que puedan existir y se aprovechará para determinar si existen fugas de aceite en los retenes del rotor que nos den indicios de la posible necesidad de sustitución.


Desmontaje del rodete
Cuando los valores de tolerancias indiquen daños en los cojinetes se procederá a seguir desarmando, pudiendo comprobar estas holguras de forma mas clara y precisa una vez desmontado las carcasas de turbo y compresor.
El desarmado del rodete implica retirar la tuerca de fijación del rodete del compresor , esto se hará sujetado el rotor por la parte de la turbina, habrá que trabajar con mucho cuidado evitando someter al eje del rotor de un par excesivo. Se marcarán previo a su desarmado rodete y eje para su posición de montaje y se retirará este no sin cierto esfuerzo , porque el rodete se diseña para que se auto-apriete con el propio giro del eje, por lo que le deberemos sacar estimulando el giro contrario de dicha pieza en lo que a su giro natural se refiere ( el rodete al gira aprieta la tuerca que lo fija).

Desmontaje de la turbina
Una vez extraído el rodete se podrá sacar el eje al que se halla solidario la turbina que saldrá a lo largo del cuerpo central del turbo, se procurará llevar siempre centrado el eje y así evitar que no sufran deformaciones los cojinetes radiales del eje.
Se procederá ahora a una inspección visual de :

➤Eje del rotor. comprobar que toda la superficie del eje no presentan huellas de erosión. Ni señales de agarrotamiento, así como su forma ausente de deformaciones.
➤Turbina. es lógico que lleve incorporada gran cantidad de detritus que deberán limpiarse sumergiendo la pieza en un disolvente y evitando el rascado que podría dañar la superficie. Con una cepillo de cerda se eliminará la suciedad y se comprobará que los alabes no presentan daños, ni desgastes excesivos, la eliminación de la suciedad permite liberar de una carga extra en el giro y devuelve el equilibrado inicial a la pieza.
➤Compresor. No debe presentar síntomas que denoten erosión o daños físicos.

El examen de estas piezas nos da idea del uso que han llevado y del cuidado que se ha prestado a su refrigeración y/o trato duro, examinando el color de los materiales y las posibles fugas de lubricante determinaremos si el turbo tiene síntomas de fatiga térmica ( tonos azulados muy marcados), mala lubricación ( desgaste circunferencial en los puntos de contacto entre eje y cojinetes) o quemado de aceite en el eje del rotor ( deposición de lacas en zonas de altas temperaturas).

Desmontaje del cuerpo central
Se retirará la tapa del cuerpo central sujeta normalmente mediante circlips, prestar especial cuidado a la cantidad de piezas y el orden de montaje ayudándonos en lo posible de esquemas o croquis y a la disposición extendida de las piezas separadas entre si depositándolas en orden sobre un papel o trapo, se procederá al desarmado de las piezas que conforman la caja de cojinetes y sus retenes.

Desmontaje de los cojinetes
Conforme se extrae las partes mas cercanas a la turbina se llega al anillo de empuje del cojinete axial, normalmente situado mas cerca del compresor , se comprobará el cojinete axial del turbo sustituyéndose en el montaje por uno nuevo si las holguras no eran las adecuadas.
Para extraer los distintos circlips y grupillas se precisarán unos alicates de puntas . Se debe comprobar que el daño del cojinete ( en caso de existir) no se debe a falta de engrase o piezas rotas o sueltas , sino al uso normal y dilatado en el tiempo. En caso de que el fallo no sea el normal, deberá estudiarse la causa que ha generado el daño para no solo solucionar el problema sino además intervenir en la causa.
Las piezas del desmontaje se limpiarán con disolvente y se dispondrán extendidas de forma que no de lugar a equívocos, limpiándolas en su montaje suprimiendo los restos que quedaran del disolvente empleado mediante soplado con engrase de aceite abundante.
Extraído el cojinete del lado compresor, se procederá a darle vuelta al cuerpo del mismo para intervenir en el lado turbina de igual manera a la emprendida en el lado compresor.

Inspección
Se deberá examinar las piezas antes de la limpieza y después de la misma, de forma que la acumulación de desechos nos de una pista de posibles fugas de gases o aceite, que no se verán una vez limpiado todos los elementos.
Una vez limpias y secas se examinaran las piezas para ver defectos de desgaste o abrasión, así como el estado de los retenes, de especial importancias es la comprobación de las partes que puede rozar en el giro normal, así como el engrase que debe recibir en cada momento verificando que los conductos no presentan obstrucciones que dificulten o restrinjan el paso de aceite.
Se verificará de igual manera todas las piezas de unión de la carcasas, juntas , tornillos, tuercas, grupillas circlips, roscas y tetones.

Comprobaciones del eje y rodetes
Se debe comprobar que el eje no está deformado haciéndole rodar por una superficie plana.
Se puede depositar el eje sobre una superficie de recepción, que permita el giro del mismo sin su avance de esta manera se verá la posible falta de linealidad en el mismo o torcedura del eje y se podrá medir con un reloj comparador que compruebe el levantamiento del eje en su giro sobre si mismo.
De igual forma se puede comprobar que el rodete solidario a él no presenta en su giro un alabeo inaceptable en su parte exterior, usando el mismo reloj comparador pero ahora apoyado en el borde superior del rodete y con el palpador en el sentido libre de desplazamiento paralelo al eje del turbo, de esta forma un alabeo del rodete o una falta de planitud se detectará antes de montaje , ya que eso implicaría un desequilibrado en su giro inaceptable en su uso.
Se procederá de igual manera montando el rotor del compresor y comprobando que tampoco presenta alabeo alguno.
Es importante no comprobar solo la holgura, como lo hicimos durante el desmontaje, sino ver la deformación del eje ( inducido por la deformación del eje o por deformación del asiento de los rotores) y el alabeo de las palas del rotor, por la incidencia que tiene en el giro del elemento compresor al alto régimen al que se le somete normalmente.

MONTAJE DEL TURBO



Ahora cobra especial importancia la limpieza, se precisará pulir aquellos pequeños defectos encontrados siempre que no repercutan en el equilibrado del conjunto.
Como comentamos, se prestará atención a retenes, circlip, tornillos, juntas, tuerca de fijación del rodete renovándose en caso de duda de su estado y a ser posible siempre que se desmonte aunque presenten buen aspecto, así como sería bueno sustituir los cojinetes, siempre que el desarmado haya sido por haber sido usado durante mucho tiempo.
El montaje de los cojinetes debe llevar acompañado una comprobación de las buena fijación de los circlips que los sujetan en su posición, el eje debe entrar sin forzar y se empleará aceite abundantemente, se instalará en el lado opuesto ( de igual manera a como los desmontamos) el cojinete de empuje , fijando previamente el collar de empuje solidario al cuerpo el cojinete de empuje y el segmento de sujeción, a continuación el retén tórico.
El montaje de todos los elementos de sujeción por tuerca o tornillo llevará un par de apriete determinado estipulado por el fabricante.
En el montaje del rodete se harán coincidir las marcas que pusimos durante el desarmado, de manera que no alteremos el equilibrado de fabrica del conjunto, el apriete del rotor del compresor es de vital importancia , su par puede ser elevado ( de hasta 23 kg/cm2 en turbos grandes) y se procederá después del armado a las comprobación del juego radial y axial de igual manera que antes del des-piece.
Posteriormente se montarán las carcasas de ambos lados cuidando de no dañar los rodetes.

Comprobación de válvulas de descarga
Se debe comprobar a su vez la válvula de descarga, que suele ir adosada al cuerpo de los gases de escape del turbo, verificando su completo cierre por muelle y su accionamiento neumático, para ello se aplicará la presión a la que debe abrir la membrana o pulmón de accionamiento y se verificará su desplazamiento correcto.


Podremos usar una fuente de aire de presión constante, un manoreductor o en caso de no tenerlo de tarado tan fino un simple neumático al que previamente cargaremos con la presión que queramos suministre, de esa manera sencilla podremos comprobar el tarado de la Waste Gate o válvula de descarga al valor que el fabricante estime necesario.

El montaje del turbo en el motor no se diferencia de cualquier elemento que se acople mediante elementos de rosca, presentando el mismo en el punto donde se debe instalar, evitando la entrada de suciedad en el motor vía conductos de admisión, vía conductos de escape, por la vía de engrase del turbo, ni por el retorno del cárter. Se sustituirán juntas de unión y los tornillos de sujeción, se presentarán a ser posible sin apretar, montando todo el conjunto , turbo, tubos de llegada de aire, conductos de salida de escape, tuberías de aceite y drenaje del mismo etc, y una vez el conjunto adopte su posición natural se procederá, si puede ser a el roscado completo de los tornillos de sujeción y anclaje, y en ultimas instancia a su apretado, se comprobará después que no existen fugas en ninguno de los elementos ,ya que como se sabe dichos elementos funcionarán a mayor presión que la atmosférica.

La caja del turbo se llenará del mismo aceite del que llevará el motor y en abundancia.
En general la limpieza debe ser exquisita y evitar la intrusión de elementos que una vez el turbo en funcionamiento y girando a altas revoluciones ( mas de 100.000 para turbos pequeños) no rompan nada en el mismo.

Ajustes finales
Una vez montado el turbo compresor se volverá a comprobar la efectividad de la waste-gate , comprobando que mantiene la presión de admisión en el valor exigido de similar manera a como se hizo antes de desmontarlo, si el valor de tarado fuera mayor o menor del requerido se jugará con la longitud del brazo de accionamiento de la waste gate ( o distribución variable) , para que su actuación sea mas pronta o mas tardía según el caso.

Precauciones especiales
Se ha descrito de forma somera un desmontaje de un turbo normal, existen en el mercado turbos refrigerados por agua , los cuales gozarán a su vez de llegadas y salidas del elemento refrigerante a la caja central del turbo , lo que complicará su montaje definitivo.
De igual manera la presencia de geometría variable complica el turbo a nivel de la turbina , ya que en el desmontaje de la carcasa del escape aparece las geometría variable con su corona, distribuidor y alabes móviles adosados a la carcasa que tiene la misión de acelerar los gases de escape antes de la entrada en contacto con el rodete y que generarán una multiplicidad de piezas que puede hacer muy farragoso el trabajo, habrá que prestar especial cuidado al montaje del mismo para evitar perder piezas que impidan volver montarlo, así como comprobar que no se precisan útiles especiales para disponer los elementos antes del ensamblaje.
La presencia de válvulas dump o de corte en deceleración , deberán ser revisadas en aquellos vehículos de gasolina que dispongan de las mismas , limpiando sus asientos de igual manera a las Waste –gaste y comprobando su accionamiento correcto en cuanto a presiones y recorrido.

Comprobación de compresores volumétricos.



La comprobación de los compresores volumétricos no se diferencia de la cualquiera otra maquina rotativa, la holgura de los cojinetes que se manifiesta habitualmente como una ruido característico en su giro, y el buen estado de la superficie de los rotores serán las únicas premisas a controlar en este tipo de maquinas.
Tendremos en cuenta durante su examen que el marcado de piezas es importante para que los lóbulos se encuentren acoplados en las posiciones relativas unos de otros, que permitan su proximidad sin tocarse durante el giro. En este caso no se requiere una fineza similar a la que teníamos en turbocompresores ya que aquí no juega un papel importante en el equilibrado del conjunto sino, la disposición de los engranajes que obliga a una posición fija de un rotor respecto del otro.


La superficie de los rotores no debe presentar defectos que denoten entradas de materiales extraños por el conducto de admisión y deberemos en todo caso eliminar las suciedad que puede provenir de la recirculación de gases mediante la EGR o los vapores de aceite del cárter.
Los materiales de un compresor volumétrico no van a estar sometidos a los requerimiento de régimen de un turbocompresor por lo que no es tan delicado en su manipulación de cara a perder equilibrado y de igual manera no van a soportar los gradientes térmicos de soportar los gases de escape que son normales en los turbos, por lo que la suciedad propia de estos no será igual y sus holguras para absorber la dilatación no son tan importantes.
Se comprobará la holgura propia de los cojinetes ( radiales exclusivamente) de forma similar a la realizada en un turbo, aunque el tipo de cojinete en este caso suele ser de bolas y su holgura menor, y se procederá a la sustitución de los mismos si las holguras superan los valores que estime el fabricante.
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FUENTES:

Imágenes Google

http://www.arpem.com/tecnica/desmonta_turbo/desmonta_turbo_p.html